En noviembre es tiempo de cosechar los olivos y llevarlos a la almazara para hacer «oro liquido». Aprovecharemos para hacerle una visita silenciosa a un olivo milenario que conocemos por allí.
Y si el tiempo lo permite empezaremos con la poda, preparemos las zonas de huerto y pondremos a punto los habitáculos para el invierno.
Y si el tiempo lo pide y alguien lo propone, nos daremos un baño en el rio helado, haremos una excursión, nos daremos masajes, encenderemos la chimenea o jugaremos al ping pong.
Seremos un pequeño grupo de personas compartiendo a las que ofrecemos alojamiento y comida a cambio de su colaboración en la finca. Si te interesa, tanto si puedes venir todos los días o solo algunos, ¡rellena el formulario y hablamos!.